Carlos Matallanas: “Mi último gol con el Racing es uno de los mejores recuerdos de mi carrera”

Carlos Matallanas (Madrid, 1981) formó parte de las filas del Racing Club Portuense en la complicada temporada 2012/2013. El ex futbolista madrileño destacó en el José del Cuvillo por su dominio del balón en el centro del campo y, aunque sufrió una lesión durante dos meses, regaló varias alegrías a la afición racinguista. En el año 2013 comienza a sufrir los primeros síntomas de una enfermedad que le obligaría a colgar las botas y que anunció oficialmente en 2014, sufría ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica). Este punto y seguido en su vida no le apartó del mundo del fútbol. Continuó asistiendo al ex técnico rojiblanco Mere en su andadura en el Cádiz CF ‘B’ y actualmente en el Fuenlabrada. Matallanas recuerda su último gol con el Racing, y que además fue el último gol anotado en Tercera División, como uno de los mejores momentos de su carrera. Hoy Carlos se siente como un portuense más, sueña con una afición portuense unificada en un sólo club, con un proyecto sin fisuras encabezado por el Racing Club Portuense, incluso con fusiones si fuese necesario. El Racing Club Portuense homenajeará a Carlos Matallanas, por todo lo que simboliza para el club portuense y para el mundo del fútbol, al inicio del próximo partido del domingo 28 de octubre en el campo municipal de El Juncal, al que acudirán sus padres, Andrés y Maribel, y realizarán el saque de honor. Carlos muy amablemente ha atendido a los medios oficiales del club en una entrevista que responde con un avanzado sistema de escritura por activación visual. Desde estas líneas agradecer la disposición tanto de Carlos Matallanas como de su familia para hacer este homenaje una realidad.

  • ¿Cómo recuerdas tu llegada y tus inicios en el Racing Club Portuense?

Con mucho cariño. Nos mudamos aquel verano mi pareja y yo desde Madrid por motivos laborales, y me ayudó a encontrar equipo Antonio Iriondo, entrenador del San Fernando que justo acababa de fichar por el Rayo Majadahonda, club donde yo había militado dos temporadas. Rápidamente gusté a Mere, entrenador, y Zafra, director deportivoy firmé ese mismo julio. La pretemporada me fue muy bien, marcando dos o tres goles además, y partí de titular la temporada. Aunque me lesioné y estuve dos meses fuera. Y acabé jugando mucho menos de lo que pensaba en pretemporada.

  • Aquella temporada no fue fácil para nadie en el equipo, aún así lo diste todo por el Club ¿qué podrías contarnos de aquello?

Fue muy frustrante. Teníamos un muy buen equipo, y creo sinceramente que con estabilidad hubiéramos acabado muy arriba, incluso soñar con el ascenso a Segunda B. Pero desde navidades nos dejaron de pagar. El club se hundía por la crisis y las deudas de años anteriores. En febrero ya se marchó algún jugador importante. Empezamos a entrenar menos días y todo se hizo muy difícil. Aun así, terminamos décimos y compitiendo a buen nivel hasta el final. Fue un año agridulce en lo personal y en lo colectivo. Me hubiese encantado seguir más años en el proyecto. Pero al final de temporada la jueza liquidó el club y tuvimos que denunciar para poder recuperar los cinco meses que nos dejaron a deber. Lo cobramos de Fogasa tres o cuatro años después. Yo me encargué de hacer de enlace con AFE para organizar las denuncias de todo el vestuario.

  • En mayo de 2013, frente al Atlético de Ceuta, marcas tu último gol con la elástica rojiblanca y, por tanto, el último tanto del Racing en Tercera División. ¿Qué se siente al recordar aquél día y esta estadística?

Durante mucho tiempo todos pensábamos que había sido el último gol en la historia del club, ahora gracias a vuestra iniciativa se ha quedado como el inicio de un paréntesis. Esperemos que poco a poco El Puerto disfrute de un equipo en categoría nacional otra vez. Ese gol en concreto es uno de los mejores recuerdos de mi carrera. No por lo que supuso, puesto que nosotros no nos jugábamos nada, aunque fue el 2-1 definitivo y con esa victoria dejamos al Ceuta sin opciones de playoff, y les teníamos muchas ganas porque había sido el único equipo que nos goleó (4-1 en la ida). Su importancia para mí está en todo lo que te acabo de explicar. Tras un año muy difícil, marcar el gol de la victoria en el último partido en casa fue una pequeña recompensa. Lo celebré con un estallido de alegría y recuerdo a todo el vestuario muy contentos por mí. Me hizo muy feliz. Y lo hace más importante porque justo pocos días antes habían aparecido los primeros síntomas de la enfermedad, aunque yo todavía ni podía imaginar que fuera algo tan grave.

  • El Racing Club Portuense te vinculó para siempre con Cádiz, con su fútbol y con personajes relevantes en el panorama deportivo hasta el día de hoy, ¿no es así?

Es así. Tenemos una casa familiar de veraneo aquí desde 2002 y ya me gustaba mucho la zona. Pero jugar en el Racing y el año siguiente en la Roteña, en la que fue mi última temporada porque la enfermedad apareció, me hizo coger mucho más cariño por Cádiz y su gente. Y ahora me siento un portuense más, aunque de adopción. Aquí sigo peleando y viviendo el fútbol desde dentro gracias precisamente a Mere.

  • ¿Qué dirías que aportó el Racing Club Portuense a tu vida?

Una experiencia intensa e inolvidable y la posibilidad de sentirme muy adaptado en la ciudad desde el primer momento.

  • En 2014 todos nos quedamos helados con la noticia de tu enfermedad. ¿Cómo se afronta con tu fortaleza esta situación?

Pues intentando seguir persiguiendo objetivos a pesar de las dificultades y amenazas que entorpecen mi día a día. Mucha paciencia y ganas de seguir vivo.

  • Actualmente sigues muy ligado al fútbol, cuéntanos sobre tu labor actual en el Fuenlabrada.

Mere no perdió el contacto conmigo en ningún momento durante la enfermedad. Él sabía que yo me preparaba para ser entrenador hasta que enfermé, y poco a poco me fue pidiendo opinión sobre su labor al frente del Cádiz B. Esos dos años fue algo informal, al margen del club. Pero este verano ha fichado por el Fuenlabrada, donde tengo excompañeros al frente del club que conocían esta colaboración especial entre Mere y yo. Y ellos fueron los que me propusieron hacerlo oficial, meterme en nómina dentro del cuerpo técnico y tener una función específica. Soy un asesor personal de Mere y analista técnico.

  • Sabes que el Racing estuvo en ‘stand by’ durante unos años hasta que reapareció en 2017 con la intención de volver donde nunca tuvo que salir, ¿Qué puedes decirle a la afición y equipo?

Desearle todo lo mejor y que poco a poco se vayan subiendo categorías y haciendo las cosas bien. Para mí desde fuera lo ideal es que se acabe unificando la familia del Portuense que yo viví. Porque habría un solo club importante en la ciudad, lo que le haría mucho más fuerte en categoría nacional. El nombre del Racing tiene que ser el que por historia encabece el proyecto, pero la afición debe apoyar este nombre con unanimidad. Y yo supongo que acabará pasando tarde o temprano. Con una fusión si es necesario.

  • ¿De qué forma podría este equipo y la afición portuense colaborar con más personas que están en tu situación actual?

Lo importante es conocer la enfermedad y ser conscientes de que le puede pasar a cualquiera sin saber por qué ni siquiera. Y cualquier apoyo a la investigación y a la difusión es bienvenida. Cada granito de arena es importante para que un día la ciencia gane a esta enfermedad tan cruel.

  • Un mensaje que quieras dejar para los aficionados y seguidores.

Que me siento un portuense más y deseo que el equipo regrese a su lugar histórico. El Puerto de Santa María y sus niños merecen tener un equipo grande al que aspirar y desde donde soñar con ser futbolista.