El Racing Club Portuense afronta este domingo una auténtica final en el Estadio José del Cuvillo. La jornada 29, penúltima del campeonato, presenta un duelo directo por el ascenso entre el conjunto racinguista, segundo con 57 puntos, y el C.D. Egabrense, tercero con 56, en un pulso sin red donde los dos equipos se juegan mucho más que tres puntos. Con el Real Betis C ya ascendido, una de las dos plazas directas se decidirá entre Racing, Egabrense y un Montilla C.F. al acecho, empatado también con 56 puntos y pendiente de cualquier tropiezo en una jornada que puede cambiarlo todo.
El encuentro, que se disputará el domingo 19 de abril a las 12:30 horas, reúne todos los ingredientes de los grandes días. Rival directo, aforo completo, ambiente de gala, tensión clasificatoria y un José del Cuvillo que se prepara para convertirse en una caldera. Porque si el fútbol tiene días que parecen escritos con tinta más gruesa, este es uno de ellos.
El Racing llega dependiendo de sí mismo tras asaltar la segunda plaza con el agónico triunfo en Las Cabezas de San Juan y sabiendo que una victoria supondría dar un paso gigantesco hacia el ascenso directo. También consciente de que cualquier despiste puede abrir la puerta al Montilla, que jugará a la misma hora frente a un Cádiz Balón que se aferra a sus últimas opciones de permanencia. Todo se jugará en paralelo. Todo tendrá eco inmediato.
La semana ha seguido el plan habitual de trabajo, con entrenamientos lunes, miércoles, jueves y viernes en el José del Cuvillo, descanso martes y sábado, preparando con precisión un encuentro que exige máxima concentración. Bruno Herrero deberá afrontar además las bajas de Fran Jiménez y Dani Láinez por acumulación de amonestaciones, dos ausencias sensibles para un partido de máxima exigencia.
Enfrente estará un Egabrense que ha demostrado durante todo el curso su fortaleza competitiva y que llega impulsado tras derrotar al Montilla en una jornada decisiva. No hay margen para cálculos. Solo competir.
El contexto institucional también ha marcado la semana. Tras la cautelar que permitió dejar sin efecto el cierre inicialmente decretado, el partido se disputará finalmente con público, algo que transforma por completo el escenario. Habrá presencia de Policía Local y Policía Nacional, refuerzo de seguridad privada, Protección Civil, ambulancia, controles de acceso y un dispositivo especial para garantizar el normal desarrollo del encuentro, con zona delimitada para la afición visitante y apertura de puertas desde las 11:30 horas. Más que un partido, el club ha preparado un operativo a la altura del momento.
Y luego está la afición. El factor que puede inclinar la balanza. Aforo completo. No se venderán entradas. No cabe nadie más. El José del Cuvillo será una marea roja. El club ha pedido que todo el estadio vista de rojo, y el mensaje ha prendido. Tribuna, Preferencia, Fondo Norte, Fondo Sur… todo apunta a una atmósfera de las que empujan, de las que sostienen piernas cansadas en el minuto noventa. Incluso habrá ambiente festivo con la acción del patrocinador COHEBU y el juego “Marca y Gana”, pero el gran premio que todos persiguen es otro.
Este domingo no se juega solo un partido. Se juega una temporada. Se juega un sueño. Y el Racing lo afronta en casa, con su gente, en un estadio lleno y con el ascenso latiendo a noventa minutos. El domingo, el José del Cuvillo no será solo un campo. Será el corazón de la categoría.
Fuente: Paco Guerrero
















