
La aparición del fútbol en El Puerto de Santa María tuvo huellas militares pues fueron los residentes en el cuartel del III Batallón Pesado de Artillería quienes por primera vez lo practicaron en la Plaza del Polvorista causando la atención de jóvenes y mayores portuenses atraídos por tan desconocido juego.
En 1923 apareció el también equipo militar denominado Lusitania F.C. quien, entrenando y jugando en el Campo de la Plaza del Polvorista, influyó en civiles locales para constituir nuevos clubs.
El primero de ellos y máximo representante en cuestiones balompédicas durante una década fue la Agrupación Deportiva de El Puerto. Nacida en 1923, jugaba en el Campo de la Concepción, conjunto que adquirió gran fama en su entorno precediendo en poco tiempo al Deportivo F.C., también del mismo año, con el que mantuvo una enconada rivalidad repartiéndose entre ambos a gran parte de la afición portuense.
Llegado al mundo un año más tarde, en 1924, surgió el Competidor F.C. que se unió a los anteriores formando una terna aunque sin la notoriedad de agrupacionistas y deportivistas, naciendo años después nuevas sociedades como el Balompié F.C. (1928) y ya más tarde, en 1932, el Andalucía F.C. este último sin demasiada trayectoria.
En medio de una zona muy futbolera y coincidiendo con la implementación del Campeonato Nacional de Liga profesional, contaba en 1928 El Puerto de Santa María con cerca de veinte mil vecinos quienes, además de seguir las evoluciones de los mencionados Agrupación Deportiva de El Puerto y Deportivo F.C., se unían en torno a otros clubs más modestos como el Chiculero, sociedad juvenil de reciente aparición en 1927 que deseaba crecer y adquirir renombre.
Fruto de su ambición y ganas de hacerse hueco, reunidos como solían hacer en el interior del Bar La Sacristía, ubicado en la esquina de la actual Plaza de Juan Gavala con la Calle Vicario, aquellos muchachos del Chiculero decidieron fusionarse con los más veteranos del Competidor F.C. en fecha 10 de febrero acordando denominarse Racing Foot-ball Club.
Siendo los principales artífices de la unión los hermanos Genaro y José González Noval junto a Mariano López contando con dos equipos como era costumbre en la época, uno sénior y otro juvenil.
Nombrado presidente Genaro González, su primer encuentro lo protagonizó el equipo juvenil, denominado infantil en la época, que derrotó al homónimo de la Balompédica F.C. por 1-0.
El 4 de marzo, tuvo lugar el estreno oficial de la primera plantilla cuando empató a uno en la Plaza del Polvorista frente al Español F.C. de Jerez de la Frontera, estrenando un uniforme completamente negro donado por Elías Ahúja.
















