El Racing Club Portuense afronta este domingo la última jornada de liga en el Grupo I de la División de Honor Andaluza con el ascenso directo al alcance de la mano. En la jornada 30, los de El Puerto visitarán al Cádiz C.F. Balón en la Ciudad Deportiva Bahía de Cádiz (El Rosal) a partir de las 12:00 horas, en un duelo donde las cuentas son claras como una pizarra recién limpia: ganar, o igualar lo que haga el Montilla C.F., significará el salto a Tercera Federación. Todo en noventa minutos con pulso de final.
El conjunto racinguista llega en segunda posición con 60 puntos, por delante de un Montilla C.F. que acecha con 59, en una pelea que se resolverá en paralelo, con horario unificado y radios y televisiones echando humo. Los cordobeses visitan al ya campeón Real Betis C, un partido que puede convertirse en aliado o trampa según sople el viento del fútbol, mientras el Racing dependerá de sí mismo si es capaz de sumar en un campo pequeño, intenso y con aroma de encerrona competitiva.
Porque enfrente estará un Cádiz C.F. Balón que se juega la vida. Con 23 puntos y en puestos de descenso, el filial amarillo apura sus últimas opciones de permanencia y saldrá con todo para agitar el tablero. No habrá concesiones ni pausas, solo un partido de nervio puro donde cada balón dividido tendrá eco de temporada entera. El Rosal, con capacidad para apenas 500 espectadores, será una caldera comprimida, y de ellas 400 localidades estarán teñidas de rojiblanco, en un desplazamiento masivo que promete empujar como un vendaval desde la grada.
La semana de trabajo ha seguido el patrón habitual, con sesiones de entrenamiento lunes, miércoles, jueves y viernes en el José del Cuvillo, afinando detalles y cargando piernas para el último esfuerzo, con descanso martes y sábado antes del viaje definitivo. El equipo llega con la confianza elevada tras una racha sólida y con la convicción de quien ha aprendido a competir bajo presión, sabiendo que el premio no es solo un ascenso, sino la confirmación de un proyecto que ha sabido crecer en los momentos más exigentes.
Será una jornada de esas que se cuentan años después. Todo a la misma hora, todos mirando de reojo otros marcadores, todos con el corazón en modo tambor. El Racing tiene el destino en sus botas. Noventa minutos para cerrar el círculo, para convertir el esfuerzo en historia, para que ese “continúa nuestra historia” se escriba con letras de ascenso.
Fuente: Paco Guerrero
















