El Pichichi de la categoría tiene nombre racinguista: Juan Antonio Villalustre

 

El Racing Club Portuense y su afición tiene muchas razones para pensar que el objetivo marcado puede cumplirse a final de temporada. La directiva sigue trabajando día a día por hacer un equipo cada vez más competitivo, prueba de ello es que la plantilla ha sufrido un cambio radical desde el comienzo de la campaña con numerosos refuerzos. Pero hay algo que no ha cambiado, la delantera del conjunto racinguista sigue disfrutando del Capocannoniere, el Pichichi de la categoría con ocho goles, ninguno de penalti, y no es otro que el roteño Juan Antonio Villalustre.

El delantero racinguista con su gol al Juventud Jerez Industrial sigue comandando la clasificación de máximos goleadores, igualado a tantos con Borja Díaz de Afición Xerecista que también lleva ocho goles, uno de penalti. No obstante, el goleador racinguista tiene un porcentaje de 0,8 goles por partido, mientras que el xerecista 0,72.

Villalustre es un auténtico experto en abrir el marcador para su equipo, anotó sus dos primeros tantos en la jornada 3, en la victoria por 3-7 ante el Federico Mayo B. En la jornada 5, abrió el marcador en la victoria por 2-4 ante el Rayo Sanluqueño B. Nuevamente volvió a abrir el tanteo en la jornada 7, en una nueva victoria ante la UD Bornense por 2 a 1. En su Rota natal anotó los dos goles que significaron la remontada y, por ende, los tres puntos en el Rota CD B 1-2 Racing. Como experto en abrir la lata, marcó su penúltimo tanto nada más empezar el partido de la jornada 13 en el triunfo ante el CD Cañorrera por 3 a 1. Cuenta que cierra hasta el momento, con el gol que suponía el 1 a 0, antes mencionado, ante el Juventud Jerez Industrial.

Pero el poder anotador del cuadro dirigido por Antonio Flor, no queda ahí, muy bien situado en el puesto sexto está Gonzalo Brome con cinco goles, ninguno de penalti. Décimo se sitúa Juan José Flor con cuatro tantos, dos de penalti. Los mismos que José Manuel Arjona, que suma cuatro tantos, ninguno desde el punto fatídico.

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