
En un tranquilo pueblo costero, rodeado del mar y fervor por el fútbol, se encuentra el Estadio José del Cuvillo, hogar del Racing Club Portuense. La pasión y el entusiasmo por el equipo son palpables en cada rincón del lugar.
Un día, en una reunión entre algunos miembros de la Grada de Animación para ver cómo podrían intensificar su apoyo al equipo, surgió la idea de tener una mascota. Esta iniciativa era una excelente manera de aumentar la energía positiva en el estadio y entre los aficionados. Decidieron que la mascota sería una representación simbólica del orgullo y la historia del equipo ranciguista, y así surgió el nacimiento de «Cuvi«.
El nombre «Cuvi» es un guiño al campo legendario donde el Racing Club Portuense escribe su historia, el Estadio José del Cuvillo. La mascota tenía la apariencia de un simpático toro, inspirado en la popularidad de esta figura en la localidad portuense.


















